Datos clave · 2026-10-13
- En la Unión Europea, si el producto dura más de 30 meses sin abrir basta con el símbolo PAO con 6M, 12M o 24M; si dura 30 meses o menos, hay que poner la fecha de caducidad.
- La fecha y el resto de datos del etiquetado deben ir en la lengua oficial del país de venta, con una altura mínima de letra de 1,2 mm.
- En EE. UU. no hay un formato obligatorio y los productos con más de 3 años de vida pueden no llevar fecha.
- Japón exige la fecha de calidad en formato AAAA.MM y China exige 2 fechas en la etiqueta: la de fabricación y la de caducidad o fecha límite de uso.
- El número del PAO no lo decide el departamento de marketing: sale de 3 ensayos, los de estabilidad, el test de desafío del conservante y la compatibilidad del envase.
- Los productos para el contorno de los ojos y los dirigidos a niños suelen tener un periodo tras abrir más corto, en ocasiones de solo 6 meses.
- La normativa europea sobre envases, o PPWR, exige que la fecha se lea bien y no se borre con el tiempo, con un mínimo de 1,2 mm de altura.
La Unión Europea: PAO o fecha, según cuánto dure
La regla europea tiene un umbral claro. Si el producto aguanta más de 30 meses sin abrir, basta con indicar el periodo de uso tras abrir, el conocido símbolo PAO con 6M, 12M o 24M. Si dura 30 meses o menos, hay que poner la fecha de caducidad con el símbolo del reloj de arena.
En España esto se traduce en dos textos distintos en la misma etiqueta, y en confusión: muchas marcas los mezclan o los dejan para el final del desarrollo del envase, que es justo donde no queda ni tiempo ni margen.
Cómo se calcula el símbolo PAO
El número que acompaña al símbolo no es una decisión comercial. Es el resultado de un ensayo y de un criterio regulatorio que se aplica sobre los datos que produce el laboratorio.
El proceso tiene tres piezas que hay que encajar. Sin las tres, cualquier cifra que pongas en la etiqueta es una declaración sin respaldo.
- Ensayo de estabilidad: a qué temperatura y cuánto tiempo la fórmula se mantiene dentro de especificación.
- Test de desafío: si el conservante sigue siendo eficaz frente al microorganismo que introduzcas a propósito.
- Compatibilidad del envase: si el plástico o el alquitranado absorbe el producto o se degrada.
Estabilidad, desafío microbiano y compatibilidad del envase
La estabilidad a temperatura ambiente te dice cuánto aguanta la fórmula. El test de desafío te dice si, al contaminarla a propósito, el conservante la sigue protegiendo. La compatibilidad del envase cierra el círculo: un envase que se deja absorber el activo o que se agrieta cambia el resultado.
De los tres sale el periodo que se anuncia. Cuando un laboratorio te devuelve un PAO de 6 meses en un suero, no es un problema del formulador: es que el resultado del ensayo no acompaña a un 12 meses cómodo.
EE. UU., Japón, China y el sudeste asiático
Fuera de la Unión Europea el escenario cambia. En EE. UU. no hay un formato obligatorio y los productos con más de 3 años de vida pueden no llevar fecha; la autoridad vigila sobre todo las declaraciones falsas o engañosas.
Japón exige la fecha de calidad con el formato AAAA.MM. China pide fecha de fabricación y, además, la fecha de caducidad o la fecha límite de uso. En el sudeste asiático, las autoridades de Indonesia y Tailandia exigen ambas fechas y en el idioma local.
- Unión Europea: PAO o fecha de caducidad según los 30 meses.
- EE. UU.: sin formato fijo; si supera los 3 años, puede no fecharse.
- Japón: fecha de calidad en formato AAAA.MM.
- China: fecha de fabricación y caducidad o fecha límite de uso.
- Indonesia y Tailandia: ambas fechas y en idioma local.
Errores frecuentes al etiquetar
Casi todos los errores de fecha y de PAO se cometen por orden: se decide el envase, se imprime la etiqueta y encima se descubre que el PAO no encaja. El coste de rehacer el molde o la rotulación es siempre mayor que el de encajar el cálculo antes.
Si tu fábrica no te puede decir el PAO propuesto cuando fabrica la primera muestra, es una señal. Todo lo que se transfiere del expediente tiene que estar cerrado antes de imprimir.
- Poner el PAO sin el respaldo de los ensayos de estabilidad y de desafío.
- Usar la lengua equivocada: en España, el castellano y, según el caso, las demás lenguas cooficiales.
- No respetar la altura mínima de 1,2 mm de la letra.
- Imprimir la etiqueta antes de tener cerrado el periodo del envase.
- Confundir la fecha de fabricación con la fecha de caducidad.
Si el envase se diseña antes que el PAO, no hay un problema de etiquetado: hay un problema de orden de trabajo.
Frequently Asked Questions
¿Tu etiqueta dice lo que se puede demostrar?
Revisamos contigo el PAO propuesto, la altura de la letra y la fecha en el mercado de destino antes de mandar imprimir.
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